Un pedazo de baile, realizado en el ritmo de un Boogie-Woogie,
tres voces:
Narradora
Mujer
Hombre

Los he visto bailar.
Slow – slow – quick – quick.
Atrás, adelante, en pasodoble. Ruedan las caderas y bailan el Boogie,
el piano toca el ritmo del Woogie. De rojo brilla su camisa y de rojo los zapatos de ella, siguiendo dándose vuelta… él la conduce en un solo ritmo, ella se mueve alejándose… y se vuelven a cerrar a una forma.
¿Cuándo empezó vuestra danza?
-Mmmmm … hace veinticinco años. En los cuales hemos criado tres hijos, hemos pasado innumerables turbulencias, a veces no viendo la tierra y dejándonos llevar por la corriente del cotidiano y sin embargo saliendo a la superficie el uno cerca del otro cuerpo. Él agarra sus caderas y la lanza hacia arriba ampliamente por encima de su cabeza… la agarra por un instante …
ya está de vuelta en tierra y…
¡Hala!, un paso de tropiezo … uno dos tres lo atrapó. -Bien, mi güey, está muy bien. Y yo te sigo y sigo al ritmo impetuoso. Aunque esté cansada …
La armonía es el secreto de ella. Me lo ha contado. La consonancia de sus pasos.
Y que hoy uno todavía puede ser sorprendido. Y sorprende. Los gestos afectuosos. ¿Flores, pequeños regalos, no solo para el aniversario de boda? Sí, todo eso por supuesto y mucho más, algo que no se puede describir con palabras …
tres, cuatro …
yéndose de él, y
volviéndose slow – slow
tomándolo de sus manos
y a través de sus piernas abiertas
y de nuevo arriba
uno, dos, y adelante

Ella es muy ligera, conoce las series de figuras … La presión de la punta de los dedos es suficiente. Ahora: gira, gira … Es así frágil, como si se flotara de mí. Pero yo la sostengo. Agarro su cintura, siento su aliento en mi cuello y después la libero
tres, cuatro, cambio de paso.
Ahora lo sigue
la mano en su espalda.
Slow – slow – quick – quick.
Y se empuja lejos
gira, como él
se gira …
lejos el uno del otro,
hasta que él la sostiene de nuevo.
Aquí vamos
en los mismos compases.

¿Quién conduce a quién? Ella lo arrebata. Él la sigue veloz. Tres pasos adelante y tres atrás.
Dame tu
mano y
llévame contigo
¿Amor? Un problema de aritmética. Lo que tomas de aquí tienes que añadirlo en otra parte. ¡Muy sencillo! Se debe solamente seguir esta lógica.

„And the Boogie and the Woogie, all night long … “
martillea el piano
el ritmo, chilla
el saxófono a eso …
Pero después me llamó por teléfono: – anda mal, dijo, ya no sabe qué hacer, él tiene exigencias que ella no puede cumplir. Antes, cuando los niños eran pequeñitos, no se dio tan cuenta de eso … –Yo estaba feliz del hecho de que después de tantos años, en los giros y las vueltas cotidianas, hiciéramos todavía tan buena figura. Pero ahora no soporto más sus cálculos, que no eran nunca más que sentimientos puesto en cuenta.
Y él la agarra
por la cintura
ella se cae ligeramente de rodillas
tuerce los dedos
alrededor de su cuello
Salta, tres, cuatro …
sobre sus caderas
Es fantástico. Tiene clase. Solo se puede hacer si …
-No. Has entendido mal. No quería admitirlo por mucho tiempo, continuaron a bailar en el ritmo, pensaba, si permanezco en el mismo compás, lo encuentro de nuevo. Uno y uno es igual a nosotros. Pero cuanto más lo intentaba, más perdí el ritmo.
Stop … and go
Boogie – Woogie
grita el saxófono
Boogie – Woogie
gruña el contrabajo

dame todo
y húyete conmigo bailando.

Pero …
Sí, es un hombre muy precioso, lo sé, y lo intento con mucha paciencia, una y otra vez, pero apenas me acerco a él, me muestra lo que aún le debo …
un salto a la derecha
un salto hacia adelante

tírate hacia atrás
ponte de rodillas
Y arriba, tres, cuatro
el ritmo no te abandona
jamás …

Pero ¿lo que me dijiste acerca de la confianza y la pasión?
Pues sí … Y que todas las veces me comía todavía como una ostra, de las puntas de pie hasta … bueno … todo correcto. De todos modos, ya no basta.
Del sincronismo queda sólo lo que queda siempre igual, el cambio de paso no trae más un cambio.
No está concentrada, ha estropeado el paso. Ya verás, te guío al ritmo … dos, tres, sí, ahora me sigue, como si estuviera durmiendo. Y a pesar de ello hace caso a otra melodía en su sueño.
Como me agarra fuerte y me deja ir y vuelve a agarrarme y me guía al solo: quick – quick
y regresa
y ahora ponte
de rodillas y de nuevo
arriba.
Side by side …
Todas las mañanas, mientras abro los ojos, su aliento cerca de mí, me pregunto: pues, ¿esto fue todo? Y me pongo los zapatos rojos otra vez …
Tres, cuatro, cinco, seis,

and throw away
come back again
muy cerca
y gírate como una
peonza
en sus brazos.
Y ¡alto! …
Reflexione y sea razonable, esto es lo que le he aconsejado. Que mire alrededor: todos los amigos se han separado … Cómo le acaricia la mano, y cómo ella lo mira, de repelón, casi tímidamente, y le sonríe, en los ojos, y él recambia … eso no puede ser un engaño, no, no, no, no. Esta tensión, sin estar tensos. Ligeros, como funambulistas, altos en el aire.
Sí. No. ¡Cállate!
Cambio veloz
a la izquierda y a la derecha y
gira alejándote
y uno, dos, tres
golpea el piano
y vuélvete a mí
agárrate a mi hombro y
eleva las piernas …

Podrías hablar con él. Hacer un viaje sola. En todas partes hay problemas entre las parejas.
And go
Boogie – Woogie
martilla el piso,
and drop me down
y arriba, izquierda, derecha
y cambio de paso …
Todavía hay una última pregunta, que él me pone y en que me envuelve como en una telaraña: ¿Por qué? Y yo estoy colgada de este hilo, arrastrándome atrás y volviendo a él.

¿Dónde está ella? ¡Maldita sea! Baila el Boogie, gira alejándose, está vivaracha, muy viva y me lleva en su remolino
y remeneo de cadera
y gira-
te. Gírate. Mano
en la mano …
continúa deslizándose … A veces me mira a través de mí, como si no existiera. O como si fuera un mueble que le bloquea el camino desde hace mucho tiempo. Dime, ¿Qué quieres? Muéstrame el camino y te seguiré.

Pie derecho y
pie izquierdo y torcido

a la pared en este
paso y bajo de
mis brazos, apártate
y regresa

llama el piano
y tres y cuatro
termino.

Ella se aparta de sus brazos y está, está de pie frente a él, tiene los brazos estirados, mantiene la tensión, Sus alientos se vuelven salvajes, sus pechos suben y bajan coherentemente. En este momento ella dice: ¡Se acabó! En voz alta, en el silencio. Se quita los zapatos y se va a la puerta. Se va sin darse la vuelta. Se adentra en la mañana gris.


Este artículo fue traducido al español por nuestra autora Sarah Krampl. Muchas gracias a Sarah Krampl, Editora DenkZeit-PonderingTime-Pensatiempo.