El puente de Berlín está ardiendo –

El puente de Berlín está ardiendo –

(ning-) un cuento de hadas desde las tierras lejanas de Alemania

Según algunos diccionarios, los cuentos de hadas son textos ficticios en prosa que hablan de acontecimientos maravillosos. Esto es indudablemente muy  agradable. Debido a que los cuentos de hadas pintan imágenes en la fantasía de las personas, son más que solo entretenimiento, sino que también tienen un efecto complaciente. Eso nos anima. Todo eso lo disfrutamos. Cuando la fantasía y la inocencia susurran directamente al corazón abierto, el alma se muestra con el vestido más hermoso que tiene.

¡Hasta aquí, todo bien!

Mientras entendamos por qué existen los cuentos de hadas y mientras les asignemos el propósito para el cual están destinados, los cuentos de hadas simplemente seguirán siendo encantadores, pero siguen siendo solo cuentos de hadas, nada más.

Cuando la burbuja estalla

El problema detrás de los cuentos de hadas es la desilusión. Si creemos en lo que nos gustaría tener, pero por cualquier razón no podemos obtener, la burbuja explota. Eso nos conmociona duramente, porque en la vida real, al final, la realidad siempre está existe. Y las realidades funcionan de acuerdo a un esquema despiadado de leyes propias. Y no es raro que recurran a lo que se quiere resolver y lo convierten en un conflicto irresoluble.

Había una vez un país con una reina

Permítanme, queridos lectores, contarles un cuento de hadas moderno que quizás ya hayan escuchado en una versión similar. Tiene algo de: “La historia triste y trágica de Paulina y los cerillos”, cuando la niña Paulina quedó sola y de repente comenzó a jugar con el fuego. Pero también contiene un poco de verdad, sin la cual, ningún cuento de hadas puede ser contado.

Comencemos con la verdad:

  • En Alemania se está viviendo bien.
  • Tenemos mucho en abundancia.
  • Alemania tiene grandes reservas de capital.
  • Empresas sólidas y personas capaces dedicadas a sus objetivos mundiales.
  • La agricultura está subsidiada.
  • Los pobres son apoyados con solidaridad por los ricos con la ayuda del gobierno.
  • Como no tenemos enemigos, el servicio militar obligatorio fue abolido.
  • El ejército reducido.
  • Las leyes suavizadas.

¿Y dónde está el cuento de hadas?

El cuento de hadas comenzó no hace mucho tiempo, cuando los medios de comunicación en el mundo informaban sobre las gloriosas condiciones de vida en Alemania. Pues las buenas historias siempre mejoran cuando se le inventa y agrega algo hermoso, de repente se cuenta el cuento de hadas de la casa propia, coche propio, comida gratis y muchas otras cosas hermosas – que supuestamente todo extranjero recibe gratis al llegar a Alemania. El cuento se divulgó a través de nuestras fronteras hacia el mundo, mezclándose con los hechos mencionados anteriormente. Ahora, el cuento de hadas era hermoso y perfecto. Personas en tierras lejanas que no viven tan bien como nosotros, escucharon esto y se lo creyeron. Refugiados, por ejemplo, del Oriente, hablaban sobre el estado alemán rico y sobre su reina, que se ocupa de todo, por eso a todos les va tan bien.

Un día comenzaron a dirigirse en masa hacia el país al cual le iba tan bien. Habían oído de lejos de este paraíso terrenal. Que la Reina es como una madre y que es llamada “Madrecita” por todos los necesitados. Y que a la Reina “Madrecita” le gusta ser fotografiada con los pobres, porque su padre, que era sumo sacerdote antes de que ella se convirtiera en reina, le decía que debía tener un corazón abierto a los extraños.

Había un país vecino, que era más pobre y tenía un rey. Los refugiados también llegaron a su país desde el Oriente, pero inmediatamente los envió al país de la reina. Hizo construir un puente tan grande que llegaba hasta Berlín, la ciudad donde vivía la reina en su castillo. Cerca de un millón de refugiados cruzaron este puente para asentarse cerca de la Reina, ya que también querían vivir en este país tan rico con sus familias.

Pero, de repente todo se acabó y alrededor de la reina todo se quedó en silencio. ¿Qué habrá pasado?

Deber ejecutado – Propósito fracasado

Por supuesto que ustedes ya saben, queridos lectores, que se trata de la hija de un  sacerdote de la provincia alemana de Uckermark, la Canciller de Alemania Angela Merkel. Sí, ha estado tranquilo alrededor de ella. La crisis de los refugiados, con toda su empatía, humanismo y comportamiento altruista, por absurdo que parezca, ha convertido estos maravillosos atributos en nubes oscuras en el cielo de la canciller. La razón de esto es una larga serie de fallos que culminaron en el escándalo de Bamf. (La Agencia Federal de Migración y Refugiados).  Ahora la señora Merkel está al borde de un chaparrón, lleno de rayos peligrosos que pueden incendiar toda una región con efectos que nadie conoce. La popularidad de Merkel ha caído dramáticamente. Las ideas radicales de la derecha entraron al Bundestag (el Parlamento de Alemania). Muchos culpan a Merkel por esto. La cuestión de cómo es posible que plantando buenas semillas y obtener una mala cosecha está justificada. La respuesta simple a esto sería decir que en este comportamiento altruista, la semilla estaba atrofiada cuando fue plantada. Es decir, Merkel actuó precipitadamente. Cuando construyó el puente a Berlín para las innumerables multitudes, cumplió con su deber, pero no con su propósito.

Ahora hemos vuelto a la realidad. La misma realidad que surge cuando uno se enfrenta a problemas importantes sin estar preparado y no se toma el tiempo para recibir consejos sensatos. Conclusión: La pompa de jabón ha estallado, el esquema despiadado con sus propias leyes ha entrado en vigor. Si en Berlín se enciende el puente se corre el riesgo de convertirse en un gran incendio.

El cuento de hadas llegó a su fin – ¿cómo continuar ahora?

Las graves consecuencias de las decisiones de los políticos al final siempre afectan al pueblo. Esto es exactamente lo que hace que tales decisiones sean más complejas de lo que son en sí mismas. Un pueblo soberano tiene la situación y a sus enemigos bajo control actuando con confianza y políticamente independiente. Esto significa que ninguna persona (ni político ni partido) tiene el poder absoluto en el país, sino la comunidad de todo el pueblo. Si se preguntan, queridos lectores, a qué me refiero, les respondo con la palabra “comunidad”. Todos en este país estamos llamados a ejercer la soberanía comunal para protegerlo de tiempos malos. Los populistas no están parados a la orilla de los caminos, no, ellos ya han tomado asiento en el Parlamento de la Capital, y si el pueblo actúa soberanamente, tal y como está previsto en nuestra Constitución, también tiene el poder y el deber de participar, es decir, de defenderse de los buscadores de problemas populistas, de los gritones de “extranjeros fuera”, de los que demandan cerrar las fronteras y de los pistoleros atrevidos. Esto también significa, entre otras cosas, indignación y exclusión de los populistas al desenmascararlos y defendernos de sus falsos informes. Atrévanse con coraje a defender lo que aman. Tomen posición. Conversen con sus amigos – practiquen lo que se llama “comunidad”.

Prensa – Populis

Ciertamente no hay un camino fácil hacia el éxito rápido, pero con la ayuda de informes de prensa bien hechos, se abriría otra puerta para guiar a este país por un camino recto. Los discursos de enojo, la prensa mentirosa y las noticias falsas expresan todo lo que quieren decir, incluyendo las sospechas hacia la prensa. Una vez más, necesitamos una información totalmente honesta que siga siendo objetiva en lugar de incitar. Más decencia, menos desperdicio. La prensa debe unirse al centro interior de la sociedad, en lugar de explotarla como un oso entrenado untandole miel de información populista por encima de la boca. La prensa debería más bien unir fuerzas con el pueblo y convertirse en una prensa del pueblo, que no se dedique el periodismo al lema “las malas noticias son buenas noticias”.

Fortalecer el centro frágil de la Sociedad.

Estoy firmemente convencido de que en la Alemania actual, el centro de la sociedad – hoy en día débil –resulta ser bastante más democrática de lo que se percibe.

Por lo tanto, es correcto salir a la calle y manifestarse por  los valores que se defienden. Aquellos que perciben lo que está sucediendo a su alrededor tienen que involucrarse. Especialmente el centro de la sociedad. Después de todo, débil o no, ella es el centro. Eso significa que el término medio de nuestro pueblo político debe permanecer con nosotros como mayoría. Lo débil debe fortalecerse. No quiero y no puedo creer, que se vaya a perder ese objetivo.

Arthur Pahl

Arthur Pahl

Arthur Pahl nació en Gladbeck / Westphalia y creció en Würzburg. Después de entrenar en el sector hotelero, completó una pasantía en finos restaurantes suizos, trabajó como mayordomo en un transatlántico, vivió en los EE. UU., Colombia, Canadá y Brasil, turnándose de agricultor de arroz a comerciante de esmeraldas, taxista, vendedor de tumbas y corredor de bolsa, antes de regresar a Alemania, donde se desarrolla trabajando como guía turístico para grupos de turistas internacionales. El lema de Arthur es: “Escribir es vida – Leer es saber comprender la vida.