1)

Una gran cola denuncia el tiempo a ser perdido.
El corazón late irritado, insatisfecho, aburrido.
Las horas se arrastran, los pies duelen, e la rabia se manifiesta, en un rostro, comprensiblemente tenso.
Tu te agitas. Miras de un lado al otro impacientemente. Impaciencia comprensible.
Sientes ganas de insultar, de gritar bien alto, contra la incompetencia.
En su vuelta, la gente que se parece a robots.
Rostros estáticos.
Sin expresión.
Irritado, tu miras para tras, con mil reclamaciones engatilladas.
Y escucha simplemente:
”Pronto llegará nuestra vez”.
Y, como se fuera un premio,
una sonrisa.
Y vino la paz…

2)

Y son muchas las horas, arrastrándose dentro del carro.
Una vez mas, aquel transito infernal!!!
Todos los días, lo mismo.
La misma cosa, todos los días!!!
Horas perdidas, que podrían ser bien otras.
Sí! Podrían ser bien otras, aquellas horas perdidas!!!
Se pregunta cómo sobrevive hasta hoy…
Dios mio, como hasta hoy sobrevivo!!!
Me voy de aquí.
Dejar para tras, ese infierno.
Sí!!! Está decidido!
Desaparecer!
No voy a extrañar!!!
Pero…
Y, en el final de la triste epopeya,
Alguien lo espera con una sonrisa.
Entonces,
No todo es un infierno.

3)

Cae la noche.
Ante el espejo, friega los ojos.
Allí están, rojos, cansados, como una mirada roto.
No es para menos.
¡Que día!
Fue de aquí, allá.
No bastaba, también fue de allí, hacia el lado de allá.
Ah sí, y volvió de allí, allá aquí.
Y del lado de allá, hacia el lado de aquí.
Mil cosas a resolver.
Mil cosas que podrían ser simples
Si! Eran bien simples. Pero…
Como se gusta de complicar lo simples!!!
Sí! Pues eran cosas bien simples.
Bien…no importa.
Entre ir y venir, y venir e ir.
Entre el de allí, y el de aquí.
A pesar de lo simple que fue complicado,
A pesar de la ardua lucha para descomplicar el simple,
La tarea fue hecha!
Muy bien hecha.
Y con mérito.
Sí. A pesar de todo, con mucho mérito.
Serán muchos los que se beneficiarán.
Y mismo que fuera uno solo
El bien fue hecho.
Acostado, cansado, todavía agitado,
En la oscuridad, cerrando despacio los ojos,
la gran recompensa:
La sonrisa de satisfacción que sella su paz.