Los humanoides herramientas para prolongar una forma de vida: una especie de memoria eterna

Hace unos meses caminaba cerca al Museum am Dom Wurzburg, en Alemania y en unas escalinatas observé una estructura humana metálica con el cuerpo cubierto por cuerdas que ataban todos sus intentos por movilizarse, su mirada plantada en el cielo me conmovió enormemente. Pude notar la impotencia de esos ciudadanos que si bien Vivian en la Alemania nazi, no hacían parte del régimen de Adolfo Hitler, pero fueron aniquilados por las bombas de los países aliados, estas que no consideran ideologías sino que destruyen sin distinción en los lugares que caen. Esa fue mi impresión mental al contacto con la escena de las escalinatas; continúe mi marcha, a mi lado entre momentos mi amigo Arthur hablaba de todo, historia de Alemania, los pequeños detalles que la historia en los libros no te cuentan, esas anécdotas por ser hijo y habitante de este país, y cómo no escucharlo si este sujeto que ha recorrido más de medio mundo y con él cabalgan cientos de cuentos, no tan fantásticos, pero si, llenos de precisiones propias de un lector y observador. En el momento que me detuve a ver la figura humana, él me habló acerca de cómo se dio el origen a la bombilla eléctrica, a la captura del sonido y posterior emisión, – si me preguntan por qué el tema se puso, no lo recuerdo, si recuerdo lo demás, lo que me llevó a pensar acerca de la viabilidad de la resurrección provista por los cristianos en su génesis de la vida y el regreso del salvador.

Le dije a Arthur: amigo mío, creo en este momento que es posible la resurrección, no solo vista desde la fantasía sino quizás desde la ciencia misma. Él giró su rostro y sus ojos se quedaron expectantes, necesitaba conocer cuál sería mi disparate, – digo disparate porque no soy hombre de religión y mucho menos de ciencia, solo un individuo que contrasta información y expone una simple opinión.

Me invitó a caminar por el mercadillo de wurzburg y posterior entramos en un bar tradicional de aquel pueblo a tomar una cerveza de trigo, él tomó su bien y cultural bebida llamada cidra, un fermento de manzana.

En el lugar empecé a señalar que si había sido posible atrapar las ondas de voz, la energía y contenerla en una bombilla, era totalmente probable en un futuro lejano la resurrección, esa que promueven los cristianos, “juan 11:25”. De hecho hay una frase de Carl sagan que recuerdo mucho “La imaginación frecuentemente nos llevará a mundos que jamás fueron. Pero sin ella, no iremos a ningún lado”. Arthur tomó un sorbo de su bebida, miro a su alrededor y dijo: -interesante, cuéntame un poco.

Bueno Arthur la idea es la siguiente: en lo corrido de la historia de la humanidad, por lo menos lo documentado y salvado de aquella quema en la biblioteca de Alejandría, el hombre ha podido avanzar en el descubrimiento de cómo controlar parte de la naturaleza, y de cómo iniciar un proceso de conocimiento de su ser desde el exterior hacia su interior. Hoy día por ejemplo sabemos que la fecundación de un óvulo genera una multiplicidad de células que conllevan a la formación humana, también conocemos que algo más profundo es el genoma, en el cual están todas las características de ese ser vivo, adicional sabemos que el cuerpo humano tiene una composición que se confronta en la tabla periódica de los elementos. Entre muchos otros descubrimientos vistos desde la ciencia, como bien sabes ésta se basa en evidencias probadas y comprobadas, a diferencia de la metafísica, esa que va más allá de lo físico, de lo tangible, verificable, el descubrir del ser a partir de sí mismo y su entorno, denominada, la primera filosofía. Partiendo de lo anterior, que en últimas es básico y aun no tendría sustento para lo que intento dilucidar acerca de la posibilidad de la resurrección visto desde la ciencia y no tan mágica como lo exponen los cristianos.

Si en teoría contenemos los elementos que se encuentran dentro de la burbuja terrestre, podríamos decir que somos cíclicos y recuperables mientras no escapemos a la burbuja que nos contiene. Es algo así como el agua, toma diferentes estados, pasando del líquido, sólido al gaseoso, sin embargo, no deja de ser agua. Y allí es donde quiero centrarme, en que todo lo que está dentro de la burbuja terrestre es recuperable, nunca se pierde todo sufre una transformación, como tal retomar un cause inicial es probable. Llama la atención cómo el ser humano ha podido transformar los elementos que están insertos en planeta, por tomar un ejemplo, el vidrio es arena, en la arena encontramos oro, hierro y otros metales, para capturar el oro el hombre utiliza otro elemento de la tabla como lo es el mercurio. Es bien sabido que hace algunos años uno de los primeros estudios documentados acerca de la posibilidad de la clonación, se dio con la oveja Dolly, a través de la cual se pudo establecer que su ADN era igual al de su progenitor o célula inicial. Ahora déjame traer la otra contraparte para poder dar mi explicación final. Las religiones en general presentan en su predicamento, la posibilidad de que el cuerpo humano contenga algo que se ha denominado por siglos, el alma, eso que es inmaterial pero que es una especie de energía, no se ve, no se palpa; pero está contenida, como el caso de la bombilla,
-me rio un poco, porque esta analogía no es adecuada- Arthur llama al mesero y pide otra ronda de cerveza, esta vez acompañada de unas salchichas y salsa de tomate con pan negro.

Afuera el clima y el día empieza su caída, hace frio, lo supongo porque el cristal de la ventana con marquesina en madera se vuelve opaco y en la distancia veo luces distorsionadas y una que otra sombra que pasa sobre el vidrio.

Arthur dice: ya hemos tomado varias cervezas, espero podamos llegar a tiempo a La estación para tomar el tren a Frankfurt, Martha nos espera, pero quiero conocer el final de tu seudoteoria, que como católico me llama la atención. – No te preocupes, ya estamos casi al final.

Entonces mi amigo, que tal si es posible imaginar que aquello que se ha transformado en polvo, pueda reconvertirse en sólido, e inyectarse la esencia a ese ser, algo así como recolectar dentro de la burbuja terrestre cada código de energía, único. Y hacerlo quizás con un artefacto diseñado dentro de la misma burbuja, -recordemos que nada desaparece, todo se transforma. No es un pensamiento descabellado, porque hace cien años era impensable capturar la imagen con sonido en pequeñas celdas de plástico, como los celulares. Hoy cuando vemos estos equipos que reproducen imágenes en tiempo real y asincrónico, los vemos con naturalidad, y ni siquiera se nos viene ya a la memoria que era un imposible hace 100 años atrás. Recuerdo en este instante un autor, Julio Verne escritor que nació en el año de 1828 y murió en 1905, y quién predijo en su narrativa muchos de los inventos que hoy día utilizamos, y que en su momento era algo salido de los pelos de Zeus, ósea imposible. No lejos están los films que han llenado la pantalla de tv, cine y la internet, por su puesto. Traigo a colación una de las últimas producciones de Neflix, Altered carbón, es esa serie de ciencia ficción que nos predice al igual que Verne, la posibilidad de intercambiar cuerpos, cuando estos se dañan o se deterioran, evidencian la posibilidad de vivir eternamente, con la sola condición de poder autorizar la memorización de los procesos de la vida de cada cuerpo en una especie de chip, así que, luego lo único que se cambia es la funda, porque la esencia queda en el chip…en mi seudoteoria como tú lo dices Arthur, no hay un chip, porque si somos elementos de la tabla periódica y contemos de forma individual energía, la esencia llamada alma, podría ser posible encontrar, no sé si años luz hacia el futuro, un artefacto que seleccione lo particular y lo reconvierta en cuerpo y posteriormente le inserte su esencia, alma o energía. El silencio en el bar se prolongó, Arthur canceló la cuenta, guardó su billetera, tomó su gabán y salimos apresurados a la estación, el tren hizo su presencia, abordamos y rato después nos encontrábamos con Martha, la esposa de mi amigo, ella nos sonrió y dijo: ¿qué les ha pasado los veo muy callados? Y solo acaté a decirle, ¿qué opinas de ésta frase Martha “La ciencia no solo es compatible con la espiritualidad; es una profunda fuente de espiritualidad”? es de Carl sagan…

Fabián Orlando Otálvaro Ramírez

Fabián Orlando Otálvaro Ramírez es licenciado en Lengua castellana y literatura, pensionado de la Policía Colombiana y un amante de la aventura. Reside en la ciudad de Armenia Quindío, gusta del cine arte y es también un aficionado a los films de ciencia ficción en especial sobre viajes en el tiempo. Disfruta de la montaña y los rios de su gran Colombia. Sueña condarle la vuelta al mundo y conocer esos lugares que no han sido mencionados en las guías de viajes.
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