Los baños públicos no son muy queridos que digamos. Algunos los evitan porque otros no logran mantenerlos limpios. Pero este baño es diferente.

En realidad, no debería ser muy difícil usar un baño público y dejarlo limpio para el próximo usuario. Y sin embargo, a una cantidad considerable de personas no les es posible siquiera lavarse las manos antes de salir del baño.

El cortometraje “Water Closet” de Simeon Duncombe contiene imágenes que pueden afectar la sensibilidad de ciertas personas, y quien lo ve probablemente tratará con más respeto a los baños públicos.